Legalidad de vender deudas

Legalidad de vender deudas

La legalidad de vender deudas es que una empresa venda la deuda que mantienen otros con ella, aunque se deben seguir una serie de pautas legales. De hecho, en la mayoría de los contratos bancarios existe un acuerdo entre entidad y cliente que permite al acreedor vender la deuda sin ninguna autorización por parte del deudor.

Así, que una persona a la que se le reclama una deuda se niegue a pagarla amparándose en que no ha autorizado la venta de dicha deuda, no sirve. La cesión de créditos modifica la titularidad de los mismos. La obligación continúa y el nuevo acreedor cuenta con las mismas garantías que tenía el anterior sistema, según prevé el artículo 1.209 y siguientes del Código Civil.

La Ley dispone que será posible el tratamiento y la cesión de los datos sin contar con el consentimiento de los afectados cuando lo autorice una norma con rango de Ley comunitaria y, en particular, cuando “el tratamiento o la cesión tengan por objeto la satisfacción de un interés legítimo del responsable del tratamiento o del cesionario amparado por dichas normas, siempre que no prevalezca el interés o los derechos y libertades fundamentales de los interesados previstos en el artículo 1 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre».

La legalidad de vender deudas

La legalidad de vender deudas

En el caso de cesión de créditos, que es como se denomina a esta venta, a una empresa gestora de cobros, se debe comprobar que los datos que inicialmente se tienen del deudor se obtuvieron legalmente, ya que eran necesarios para el desarrollo de la relación  empresa-cliente, y así lo ampara la Ley.

Una vez comprobado que la gestora de cobros puede utilizar y tratar los datos del cliente deudor se debe verificar si la inclusión de esos datos se hace también por un procedimiento legal. Uno de los requisitos es que se trate de «deudas de carácter dinerario, líquidas vencidas y exigibles, debiendo haber sido requerido el pago del deudor: “aquel que utiliza un medio extraordinario de cobro, como es el de la anotación de la deuda en un registro de morosos, debe garantizar el cumplimiento de todos los requisitos materiales (exactitud del dato) y formales (requerimiento previo)”, y deberá poder acreditar que hizo ese requerimiento de pago, aunque su resultado fuera fallido.

Criterios dispares

La Agencia de Protección de Datos no mantiene un criterio uniforme e incluso hay sentencias de la Audiencia Nacional que afirman que no es necesario que esta comunicación se haga por medios fehacientes, pues la Ley no lo exige, considerando en algunos casos válida la notificación por empresas externas, que en el proceso de notificación incluyan algún control de emisión de notificaciones, utilizando códigos de identificación, con fecha y número de entrega en el servicio de correos y de registro de cartas devueltas.

Sin embargo, algunas resoluciones de la Agencia de Protección de Datos se refieren a que si no existe una prueba del requerimiento no podría incluirse la deuda en el “fichero de solvencia” toda vez que el dato “no es de calidad”.

Así, podemos concluir que la inclusión de datos de un deudor en los llamados “registros de morosos” (www.cancealia.info) puede realizarla cualquier persona, física o jurídica, que sea acreedora de aquel, o bien la persona física o jurídica que actúe por su cuenta o interés (cesionaria del crédito). Además, deberá haber requerido previamente el pago al deudor, el responsable del fichero en cuestión debe ser distinto del acreedor y la deuda debe ser líquida, vencida y exigible.

Si no sabemos exactamente quien nos ha incluido en dichos ficheros de morosidad, sea Asnef (www.cancealia.info/asnef) o Badexcug (www.cancelaia.info/badexcug) desde www.cancelaia.info, os asesoramos como poder obtener dicha información.

Publicado en Asnef.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *